Estática.
Todo se mueve a tu alrededor y no puedes llegar a tocarlo, a toda velocidad se mueven los colores, que vuelan y se difuminan hasta que el negro te atrapa por completo. Llega a tu interior, y deja que entre tanta oscuridad que al final no te sientes, y te sientes vacío si has de sentir algo, todo lo que antes te parecía inquieto y curioso ahora solo te parecen juegos de niños, innecesarios, y totalmente absurdos.
Cuando menos lo esperas despiertas y te das cuenta que en realidad no es un sueño lo que vives, es una vida sin aquello lo que añoras, lo que quisiste durante tanto tiempo que después de que no existe, de alguna manera se siente mal o incorrecto no quererlo, no pensar en eso que te llenó de sueños en aquel entonces.
Después de un buen rato todo revolvía alrededor de aquel deseo, ahora todo da vueltas al compás del recuerdo de aquello que una ves pudiste tener, aquello que sin lo cual te duele respirar, despertarte todos los días, aquello cuya ausencia hace que cada latido de tu miserable corazón sea un grito agonizante a toda garganta con un eco atemorizante que cada vez que retumba hace que un ángel muera, que una flor se marchite, que una madre llore, que un miserable se suicide, y que el recuerdo se vaya desmoronando en la brisa fresca de una tarde de otoño.
Es ella, tan suave como el sonido de una gota que cae para siempre en el vacío del espacio, tan confortante como un vaso de chocolate caliente en un día lluvioso, tan agradable como el calor que se brindan los cuerpos al hacer el amor, tan inocente como una flor en el primer día de primavera, única como cada copo de nieve, tan pura como las gotas de agua, y tan bella como decían los griegos de sus diosas.
Además de desearla con toda mi alma, no puedo evitar preguntarme cómo habré conocido a alguien tan perfecta, tan celestial, tan como diosa.
Más que deseo es la inspiración que habías tenido, pobre imbécil, para no terminar con tu vida de una manera miserable y totalmente patética, ella, era la luz al final del túnel, y, después de perderla, sólo queda oscuridad, oscuridad que maltrata tu alma y juega con ella como si fuese un mero títere o algún muñeco de trapo abandonado.
Conocer a alguien así es hallar la piedra angular de la existencia, hasta el momento de encontrarla se vive feliz y por lo menos pensando que se está completo, al encontrarla se cree que se puede ser más feliz y completo de lo que se puede ser físicamente, después de perderla... solo hay un vacío que no tiene final imaginable, por eso en la imaginación de un mortal, ella lo es todo.
Atentamente:
Alguien que perdió todo.
2 comentarios:
Muy profundo..
Un amante pierde el amor de su Julieta.
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