22/2/09

El Rechazo de una Dama

Es la cicuta
Que me tormenta día a día
Me descarta
Y me mata la alegría.

Son palabras duras y contundentes
Que me azotan y me tumban
Que sacan la idea de mi mente
De que mujeres hay y de que abundan.

Cizalla que hablan los otros
Amarran y hunden mi crédito
Que corran ellos como potros
Al final obtendré mi mérito.

Mujer, no te quedes muda
Dime que no, o que sí
Suelta la verdad desnuda
Me quieras o no estaré allí.

Que me laceren, que me quemen
Las tormentas torrenciales
Hoyos negros que en mi alma dejen
Hermosas fieras, todas sensuales.

Las ramas caídas del árbol
Se comparan con mis relaciones
Destrozan mi corazón de mármol
Que carece de sentir emociones.

Ese desprecio de las mujeres
Tiene una fragancia negra,
A este trasto nadie lo quiere
Sobre la faz de la tierra.





Así sigo con el rechazo
Y nadie nunca se apiada
A llevarme a su regazo
Y de amor llenar mi alma.

Se agota la luz
De mi órgano palpitante
Que está clavado en la cruz
Por el rechazo de mi amante.

Tengo un pensamiento amargo,
Considero que me he de resignar
Me pregunto en este sendero tan largo
Si alguien me volverá a amar.

Frutos secos me da la vida,
Los cuales acepto con desilusión
Nadie se sentirá atraída,
Y nadie toca esa canción.

Estoy hablando con mi alma
Y lo que me dice es lo siguiente
Que no se me acercará una dama
Mientras mi corazón esté latente.

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