No puedo... Simplemente no puedo...
No me parece cuerdo amarte sólo porque ya es costumbre. No me parece sobrio que me quieras porque lo dice otro. Mírame a los ojos y dime de una buena vez cuál va a ser mi destino. No me parece justo que después de tanto tiempo rezagado quererte sea solo parte de mi rutina diaria, y que sólo lo hago por no perder la esperanza ilusoria que todos dicen que me das.
A la vista de todos eres cruel y desdeñas hasta al más noble; pero aún... te veo pura, cristalina y libre de pecado. Si no tienes quijada... para qué querrías pan? No quieres ni necesitas pan, pero aún así lo guardas en la despensa del podría ser, y esperas seis años a que te crezca quijada.
Tu ser es amorfo, lo sabes y aún así pierdes nuestro tiempo intentando que crezca una rosa sobre un pedazo de piedra suspendido en el aire...
No puedo creer que persevero dentro de las más viciosas y tentadoras situaciones; teniéndote, haciéndote más mía que nunca mientras me abstengo a ese impulso carnal impertinente y me preparo para lentamente dejarte ir.
Aunque queramos, no se puede, aunque podamos, no querríamos.
Espero todo sea cuan perfecto pueda ser, espero no aburrirme de ti por tanto inventarte en mis sueños, tal vez el sueño sea mejor que la realidad, y tal vez no llegue a ver la realidad hacerse realidad, no sé. Pero hay algo que sí sé:
Se que por un tiempo casi perfecto fuiste cuanta tinta y carbón derramé sobre papel, fuiste acordes y notas derrochadas... Canciones y poemas... Todos fallidos.
No se puede hacer lo que no se puede hacer, pero tampoco puede crecer una orquidea sobre un alfiler.
1 comentario:
pienso lo mismp
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