30/7/09

Tu carta.

Hace mucho que no escribo sobre el viejo papel con el viejo lápiz, siento un calor profundo en el pecho y no me viene a la cabeza otra solución que no sea impregnarlo en el papel.
En estos últimos días siento que he vivido sentado cómodamente sobre una nube y mientras no tenga el chance de perderte creo que nada me falta. Sería demasiado cliché decirte que eres mi todo, no sé en qué cabeza además de la mía puede caber que eres más que eso.
Siempre has sido mi musa, la razón por la que deslizo mi lápiz, entinto mi pluma y tecleo cariñosamente tratando de expresar con letras un amor o necesidad que siento que es más grande que el cielo.
Me han dicho que quererte tanto no es saludable, sé que es cierto, pues me importa un comino mi salud, porque aún así quiero tenerte, acariciarte, apapacharte, sentir tus besos y que nuestras mentes estén sujetas al mismo latir.
No creo que sientas lo mismo que siento, pero hiciste el intento, y te admiro aún más por eso, aunque mi corazón late casi al salirse del pecho cuando te beso. Suelo decir que aquel decepcionado es el que espera algo diferente a la realidad, algo que decirte sería que efectivamente he esperado todo lo que ha pasado entre nosotros y ahora siento nostalgia ya que atesoro cada momento que he pasado contigo y por ti; hasta discutir contigo fue divertido, te voy a extrañar.
He llegado a pensar que no quiero tenerte para seguir tras de ti, y sé que es realmente imposible tenerte, y mucho más imposible seguir tras de ti. Si no eres feliz conmigo, encuentra la felicidad, es lo único que quiero. Aunque te entregues a los brazos de otro, aunque suspires al mirarlo, aunque me carcoman los celos y el estómago me arda, aunque quiera destruir cada palabra que te diga. Si eres feliz… yo también lo seré.

1 comentario:

Anónimo dijo...

mientras no tenga el chance de perderte creo que nada me falta... magnifico!! F